Un heredero caído vinculado a los antiguos Caminantes Espirituales a través de un pacto profano.
La dinastía In’Grok es solo una sombra de su antigua gloria, y su heredero, In’Gor, el Atado por el Espíritu, no descansará hasta ver a la Sangre Primordial unida bajo su estandarte. Con su cuerpo poseído y deformado por espíritus malignos, muchos creyeron que In’Gor estaba perdido, pero él se niega a rendirse, pues su agonía es un pequeño precio a pagar para alcanzar su gran visión.









